De mayor quiero ser ENTRENADOR PERSONAL!!! (Primera parte)
Con este artículo quiero hacer simplemente un recordatorio, reflexión y pensamiento totalmente personal extraído de mi relación con el ejercicio físico y el deporte así como de mis más de 10 años de experiencia laboral, finalmente, en el sector del fitness, para haceros recordar a los de mi quinta (1977) algunos detalles de la evolución del fitness de aquella época no tan lejana, así como haceros pensar en la evolución de nuestra profesión, aunque en más de un caso no os veréis identificados con mis experiencias y pensamientos…
Mis andaduras en el mundo del deporte comenzaron con 14 años cuando me apunté con mi amigo Héctor, después de convencerlo, a un pequeño gimnasio del barrio de Gracia en Barcelona (los que habían en aquella época) a karate, ya que de tanto ver las películas de kung-fu que daban en un antiguo programa los jueves por la noche que presentaba Coral Bistuer decidí que lo mío era las artes marciales. Aunque no me avergüenza reconocer que aunque no lo hacía mal del todo tampoco destaqué demasiado en este mundillo.
¿Cómo diseñar un programa de fuerza?
¿Por donde debemos empezar?… Primero de todo debemos tener en cuenta, a parte del estado de salud de la persona que lo va a realizar, su nivel de práctica. En este artículo haremos la diferenciación entre “iniciados” y “avanzados”. Entenderemos como iniciados todas aquellas personas que empiezan por primera vez un entrenamiento de fuerza o aquellas personas que llevan tanto tiempo sin entrenar que ya han perdido las posibles adaptaciones que en su día pudiera conseguir. El grupo de avanzados serán aquellas personas que ya llevan tiempo entrenando, que ya han conseguido adaptaciones y que están preparados para aguantar cargas y volúmenes mayores. Debemos tener en cuenta que de iniciado a avanzado podríamos hacer más clasificaciones como grupo de nivel medio etc. puesto que para llegar a nivel avanzado se necesita un buen tiempo de entrenamiento, aumentando de forma progresiva. 
Una vez aclarado los niveles de práctica lo siguiente que vamos analizar son los componentes del entrenamiento, que son todos aquellos parámetros que debemos conocer, para poder diseñar un entrenamiento y adaptarlo para la persona que lo va a realizar.
¿Cómo implantar el servicio de entrenamiento personal en tu CLUB o ESTUDIO?
Cuantas veces se ha escuchado la frase “es que aquí todavía no ha llegado el entrenamiento personal por eso no va a funcionar…” El servicio de entrenamiento personal no “llega” sino que “se crea” y son precisamente los clubs y estudios deportivos los que si quieren implantar este servicio lo deben crear ellos mismos pero intentando conseguir que sea un servicio de éxito.
Ahora bien el empresario lo que quiere es implantar el servicio con un elevado grado de éxito y este artículo te va ayudar a analizar
todos aquellos puntos claves de tu instalación para que el servicio se adapte a las características de tu club intentando que tenga el mayor éxito posible o si ya lo tienes instalado y no acaba de funcionar como esperabas intentar analizar que puntos se podrían potenciar.
¿FUNCIONA REALMENTE EL MÉTODO PILATES?
En la actual era del WELLNESS ya tenemos instaurado que para obtener mejoras de condición física y de salud no es necesario hacer grandes entrenamientos y la variedad de actividades ofertadas en los centros deportivos pueden hacer que cualquier persona se pueda adaptar a su estilo de vida y condición física. Evidentemente una vez el cliente del centro deportivo se va adaptando a la actividad “que más le motiva” siempre habrá un aumento progresivo de volumen o intensidad según los profesionales del centro valoren.
Dentro de este marco variado de actividades en este artículo vamos a valorar el método PILATES. Este método que ya prácticamente es conocido por todos nosotros, es una herramienta de entrenamiento muy versátil en sus diferentes formatos y adaptable a todo tipo de personas, tanto personas con baja condición física que quiere adherirse a un programa de ejercicio físico como a deportistas de alto rendimiento que utilizan muy habitualmente este método para complementar sus entrenamientos. 
Habitualmente encontramos el llamado “Pilates suelo o Matt Pilates” el cual se puede realizar sin material o, para los participantes más avanzados, con material como aros, pelotas, foam rollers..
Por otro lado nos encontramos el pilates con máquinas, y dentro de estas máquinas encontramos el reformer, el cadillac, la silla y el barril principalmente, Gracias a las máquinas se puede crear nuevas progresiones y ejercicios que afectan a más músculos de nuestro cuerpo.
El participante que quiere practicar este método puede encontrar diferentes formatos como clases dirigidas, clases dirigidas para grupos reducidos, entrenamientos personales. Evidentemente cuanto más personalizado sea el aprendizaje más provecho y beneficios a corto y medio plazo podrá notar el cliente, ya que el método requiere de mucha atención en aspectos como la posición, la respiración, el control del cuerpo etc. Si se controlan todos estos parámetros es cuando realmente estamos haciendo Pilates.
Es sorprendente el probar una de estas clases y poder palpar la intensidad del ejercicio, ya que en algunas ocasiones, simplemente visualizando la clase sin probarla, jamás lo hubiéramos imaginado.